Los niños, los videojuegos y la violencia

Muchos psicólogos plantean que los videojuegos violentos incitan a los niños a comportarse violentamente. Pero si de violencia se trata no hay echarle la culpa a los videojuegos, pues muchos juegos infantiles están basados en las armas. Espadas, pistolas y ametralladoras se venden de toda la vida en las tiendas para juguetes. No obstante, sí es cierto que los juegos que consisten en matar pueden de alguna manera generar conductas violentas.

Pero no se trata de emprender una cruzada contra los videojuegos y hacer que los niños se alejen completamente de las PC. Los extremos no son una solución, hay que saber encontrar el punto intermedio para no perder la perspectiva. A fin de cuentas Internet tampoco es un monstruo, solo hay que saber usarlo para el bien.

Lo más recomendable es no censurar a los niños, sino darles opciones atractivas que no tengan que ver con la violencia. En Internet se pueden encontrar muchísimos juegos que apelan al conocimiento y a la diversión de una manera pacífica. La cuestión está en estimular ese tipo de entretenimiento. Porque los niños tienden a rebelarse cuando notan que se les hacen imposiciones. Por eso la censura no resuelve nada, sino que se hace más codiciado el objeto prohibido.

 

Ser padres y madres es una tarea complicada porque requiere mucho esfuerzo y dedicación. Si queremos evitar que nuestros hijos se pongan a jugar esos juegos hípersangrientos lo que debemos hacer es investigar y sugerir con mucha sutileza esos otros juegos que estimulan el conocimiento y la creatividad y que también son muy divertidos.

Por supuesto que alejarlos un poquito de la computadora también es importante. Y es que compartir con otros niños es una parte indispensable del desarrollo de un pequeño. Por eso es tan importante lograr que los niños encuentren entretenimiento en actividades físicas que los hagan ejercitar el cuerpo. El contacto con otros niños es muy importante para que aprendan a comportarse en sociedad, a compartir, a respetar el espacio de los otros.

Lo más importante es recordar que los niños tienen derecho a divertirse. A fin de cuentas la niñez es una etapa preciosa de nuestras vidas y los niños tienen derecho a disfrutarla plenamente. No puede ser que por un miedo desenfrenado olvidemos esta cuestión tan importante.

Si queremos que nuestros hijos no jueguen con violencia, entonces debemos ofrecerles opciones más atractivas.

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