¡Cuidado, bebé a bordo!

La llegada de un bebé a la familia siempre es motivo de alegría. Desde el momento en que llegan se convierten en el centro de atención, y también de preocupaciones. Mantener al bebé sano y salvo es la principal meta de los padres desde el primer momento.

Para que todo salga bien es necesario implementar una serie de medidas. Por ejemplo, el bebé debe estar lejos de cualquier persona que tenga una enfermedad contagiosa; tampoco nadie debe inclinarse sobre la cuna, pues puede trasmitirle algún germen; nadie debe tocar al bebé sin haberse antes lavado las manos; para llevar al bebé en brazos las personas deben poner primero un paño limpio sobre los hombros.

 

Los bebés deben estar limpios y deben alimentarse en horarios estrictos. Los padres no deben permitir que nadie juegue con el bebé si este tiene sueño. No se deben sacar de casa si están enfermitos, y menos llevarlos de visita a hospitales, lo que no incluye saltarse la visita al pediatra. Llevarlo con regularidad garantiza la temprana detección de alguna enfermedad, y su correcto tratamiento.

En fin, que con los pequeñines el cuidado es siempre poco.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *